HISTORIA

HISTORIA

En la prehistoria estas zonas estuvieron pobladas como lo atestiguan los restos de asentamientos prerromanos cercanos al pueblo. Prueba de ello lo es también el santuario rupestre de San Pelayo, lugar sagrado en épocas prehistóricas con interesantes marcas zoomorfas talladas en la roca así como cenotes y otros vestigios.

De época romana han llegado hasta nuestros días algunas estelas del final de Imperio y otros restos como monedas y cerámica. Estos restos atestiguan que el actual emplazamiento del pueblo coincide en buena medida con los asentamientos antiguos, previos a la reconquista. Del período romano cabe también destacar la existencia de yacimientos de estaño en nuestra localidad, como en toda la margen derecha del Duero, desde Almaraz hasta Miranda, en Portugal, que fueron comenzados a explotar precisamente por los romanos.

No tenemos restos que nos dejen constancia de la invasión musulmana por estas tierras, aunque a la lengua árabe le debemos el nombre del pueblo, Almaraz, que en esta lengua significa “los labrantíos”.

El rey asturiano Alfonso III conquista Zamora y sus alrededores del dominio musulmán a finales del siglo X y desde entonces estas tierras pasan a pertenecer al reino asturleonés. Sin embargo, es esta una época de grandes avatares y conflictos, sin todavía unos núcleos de población sólidos. Es por esto que, no tenemos noticias de Almaraz hasta el siglo XII, concretamente hasta el año 1174, en que el pueblo aparece en un tratado de paz entre Fernando II de León y Alfonso VI de Castilla. Un año más tarde, en 1175, y enmarcado dentro del esfuerzo repoblador de los monarcas leoneses, se otorga el Fuero de Almaraz: en el cual, el rey y los dueños de los terrenos de Almaraz asientan una serie de derechos y deberes para los pobladores del pueblo. Este tipo de cartas forales son muy comunes en toda la corona castellanoleonesa en esta época, pues se pretendía fijar población estable. Posteriormente, la localidad pasa de ser de dominio real para ser de dominio eclesiástico por un cambio realizado entre la monarquía leonesa y la iglesia zamorana, así que, a comienzos del siglo XIII, el entonces obispo de Zamora concede nuevo fuero a los habitantes de Almaraz. Gracias a estos fueros nos hacemos una ligera idea sobre el reparto de la propiedad en la época y de la ya existencia del concejo, la iglesia etc.

El resto de la Edad Media pasa lentamente por estas tierras de campesinado pobre, alejadas de los núcleos de poder y por lo tanto aisladas de los avatares de esta época.

Es en el siglo XV cuando comienza a construirse la iglesia actual sobre la anterior románica. Los libros de fábrica nos aportan abundante información sobre la obra y sabemos que fue rematada la iglesia a mediados del siglo XVI, excepto la sacristía, que fue posterior. De esta época datan también la ermita de San Pelayo y la de San Torcuato. A partir del siglo XVI tenemos abundante información sobre la localidad, gracias sobretodo a los libros de fábrica de la iglesia, los pleitos de la Real Chancillería, etc. Todos estos documentos nos aportan interesantes datos sobre el Almaraz de hace cinco siglos.

Pero es ya en el siglo XVIII, gracias al Catastro de Ensenada, que tenemos una importantísima información sobre el Almaraz de estos años: población, bienes, edificios etc. Sabemos gracias al este catastro que Almaraz contaba con aproximadamente 250 vecinos, tenía varios molinos, telares, la propiedad de la tierra se repartía entre buena parte de los vecinos y también conventos y religiosos de Zamora, y como dato a tener en cuenta Almaraz contaba con una cabaña ganadera de las mayores de la provincia. Un siglo después, a mediados del XIX, el diccionario Madoz nos aporta una información más somera sobre Almaraz, indicándonos que es una bonita población rodeada de alamedas, con unas 550 almas, casa de concejo con su cárcel, escuela, esbelta iglesia dedica a la Transfiguración del Señor, una ermita llamada de San Pelayo y que antiguamente tuvo buen pósito.

A finales del siglo XIX, además de la información sinóptica del diccionario Madoz, sabemos que comenzaron a explotarse de nuevo las minas de estaño y también que se empieza a invertir desde el gobierno en el camino que unía Zamora con Almaraz, germen de la futura carretera, que se comenzó aproximadamente en los tiempos de la II República. Algunos años antes se había construido el Salto del Porvenir, enfrente de Almaraz, en término de San Román, hecho que propició que la electricidad llegara a Almaraz antes que a otras zonas de la provincia. A mediados del siglo XX el pueblo cuenta con una población de casi 1500 habitantes, la mayor de su historia, comenzando desde entonces una sangría poblacional debido a la falta de oportunidades en la región. Actualmente el pueblo cuenta con apenas 420 habitantes, eso sí, con un buen número de servicios, que se han ido estableciendo en las últimas décadas.

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