LAS PILAS

LAS PILAS

Se conoce así a las cataratas que forma el arroyo del pueblo en su desembocadura al río Duero. Al estar el pueblo asentado sobre una meseta con respecto al cauce del río Duero, el arroyo tiene que sortear las rocas antes de su desembocadura. Forma dos grandes saltos de agua que acaban en dos grandes pilas (de ahí el nombre de las cascadas). Prácticamente corre agua todo el año aunque es en primavera, después de las grandes lluvias cuando las cascadas son especialmente bonitas. Si no corre demasiada agua, se puede pasar incluso por alguna gruta por la que transcurre parte del agua.
Sin embargo, el paraje de las Pilas no destaca solo por eso, sino porque se puede acceder a la misma orilla del río, en plenos Arribes del Duero y adentrarnos en la inmensidad de estos parajes. Junto a las Pilas, hay además un pequeño remanso de agua con una pequeña playa fluvial para los amantes de la pesca o los deportes náuticos.
Por si esto fuera poco, al lado de las cascadas, hay los restos de hasta una docena de antiguas viviendas pertenecientes a mineros de una compañía de origen inglés que, explotaron las minas de estaño de la localidad a finales del XIX y principios del XX y que construyeron sus viviendas en este privilegiado entorno. También hay corrales y casetas de pastores ya que estas laderas eran usadas.