Bailes tradicionales

Bailes tradicionales

Zamora es una provincia especialmente rica en bailes y danzas, debido a que en esta provincia confluyen influencias portuguesas, gallegas, charras, castellanas, leonesas etc. El pueblo de Almaraz contaba con un rico y variado folklore, con rasgos característicos propios influenciados por las comarcas vecinas. El baile tradicional cayó en desuso a partir de los años 30: la llegada de los gramófonos, la canción moderna y el luto de la guerra acabaron por esquilmar nuestro folklore. El baile tradicional se componía de diferentes piezas que solían ser: jotas, charros, agarrados, corridos etc. Se bailaban al son de la flauta y el tamboril y, en otro tipo de reuniones festivas, como matanzas etc. también se echaba mano de la pandereta y estas piezas eran cantadas y bailadas.

A duras penas ha resistido la ancestral Danza de Palos. Este tipo de danzas, al parecer de orígenes paganos e incorporadas a la liturgia de la iglesia (a la fiesta del Corpus) en la Edad Media. Tenemos noticias de la danza de Almaraz en los registros del los libros de la Cofradía del Santísimo desde el siglo XVIII aunque su ejecución seguramente es mucho anterior. Se trata de una danza de ocho varones (niños o jóvenes) que bailan una serie de coreografías, llamadas lazos, al son de la flauta y el tamboril. Estos lazos tienen letras que se corresponden con rimas del cancionero popular y murgas locales. Estas danzas se bailan durante la procesión del día de Corpus y San Pelayo. Las últimas danzas fueron echadas en los años 30 y 40, se recuperaron en el año 1984 y de nuevo se han vuelto a recuperar en 2009 para enhorabuena de nuestra cultura.