ERMITA DE SAN PELAYO

ERMITA DE SAN PELAYO

Es este un lugar de íntima relación con el pueblo, donde se acudía de romería cada 9 de mayo y hoy se sigue yendo de excursión con motivo de las fiestas patronales. Se trata de un paraje de singular belleza. Aquí nacen los Arribes del Duero. Precisamente, desde lo alto del promontorio en el que se sitúan los restos de la ermita del siglo XV y también del santuario rupestre prehistórico, se divisan las últimas llanuras del Duero y cómo el río Duero se adentra en plenos Arribes para continuar así su camino hacia el vecino Portugal. La zona, por su significado y belleza ha sido lugar de culto para diferentes culturas y, también, de gran importancia para los ganaderos de la zona que aprovechaban sus laderas para el pasto de ganados. Por esto, además de los restos históricos y los paisajes, hay que admirar también los corrales y múltiples casetas de pastores repartidas por la zona.